Si bien el rol que desempeñan las mujeres en la sociedad es fundamental, aún existe desigualdad entre ambos sexos especialmente en el entorno laboral, tanto en las instituciones públicas como el mundo empresarial. Por esto, hoy es vital contar con herramientas que permitan trabajar y establecer de forma prioritaria la equidad de género en las organizaciones.

 

El reciente fallecimiento de la miembro de la Corte Suprema de Estados Unidos, Ruth Bader Ginsburg, volvió a levantar en la opinión pública el tema de la importancia de la representación y presencia femenina en cargos de importancia.

 

Y es que si bien es cierto que las mujeres son parte vital de la sociedad, mueven la economía y son quienes forjan desde el hogar las generaciones que luego lideran los países, todavía existen dificultades para incorporarlas en el ámbito laboral, generando aún grandes diferencias que demuestran un desequilibrio entre mujeres y hombres.

 

Según un estudio de Gestha (el Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda de España), las mujeres cobraron una media de 4.849 euros menos en el año 2017. Mientras que en Chile, la brecha salarial sigue siendo alta y de acuerdo al boletín estadístico de febrero de 2020, “Índice de Remuneraciones y Costo de la Mano de Obra”, la remuneración media por hora es de$5.253 para los hombres, pero para las mujeres es de $4.974, una diferencia de 11.4% por los mismos 60 minutos de trabajo.

 

Esto se suma a que las mujeres deben afrontar más dificultades durante el ciclo de vida laboral, debido a menores oportunidades para alcanzar puestos directivos y más tiempo alejadas de sus puestos de trabajo debido a que reducen sus jornadas laborales para cuidar a sus hijos, lo que finalmente repercute en sus salarios. Es por esto que muchas empresas han comenzado a utilizar metodologías, como People Analytics, para gestionar el ciclo de vida laboral de sus colaboradores.

 

Además, esta metodología permite mejorar el clima laboral, la productividad y el liderazgo, lo que representa una oportunidad para los directivos de tomar mejores decisiones que promuevan la equidad de género.

 

5 aspectos claves a trabajar para disminuir la brecha de género

Según The Key Talent, consultora especializada en estrategia digital del talento, existen cinco aspectos fundamentales en que las organizaciones deben dedicar sus esfuerzos para disminuir la brecha de género y alcanzar la equidad.

 

Igualdad salarial

Hace 10 años se promulgó en Chile la Ley de Igualdad Salarial, normativa que establece que “el empleador deberá dar cumplimiento al principio de igualdad de remuneraciones entre hombres y mujeres que presten un mismo trabajo”, es decir, a igual trabajo, igual sueldo. Esta ley tenía como objetivo romper con la injusticia que significa la discriminación por género, que situaba a nuestro país como uno de los 5 países con la brecha más amplia dentro de los países de la OCDE y en el puesto 63 según el Foro Económico Mundial.

 

Pese a esta iniciativa, la desigualdad salarial sigue existiendo en nuestro país, y si bien las cifras demuestran que hay avances, estos aún son demasiado lentos. Según datos de la Superintendencia de Pensiones, que incluye sólo a las mujeres con contratos formales, la brecha de ingresos llegó a 12,4% en 2018, muy similar a la del año previo y apenas 1,4 puntos menos a la que había cuando se promulgó la ley.

 

Pero además de la brecha salarial, otra problemática que sufren las mujeres en el mundo laboral es el llamado “techo de cristal”, que enfrentan al desarrollar su carrera profesional.

 

En este sentido, las organizaciones tienen la responsabilidad de implementar políticas que fomenten la igualdad salarial, por ejemplo, a través de la creación de tablas salariales que establezcan la remuneración del colaborador que ejerce un determinado cargo en la compañía, independientemente de su sexo.

 

Currículum ciego

Las nuevas herramientas tecnológicas, como los software para la gestión de personas, son capaces de ayudar a los líderes a tomar mejores decisiones y, a su vez, a las organizaciones a implementar procesos de contratación que, por ejemplo, no contemplen características que pueda representar una desigualdad.

 

Gracias a estas herramientas, las compañías pueden eliminar de sus procesos de reclutamiento sesgos como el sexo, la raza, el país de origen y la edad, lo que también permite una mayor objetividad, y en consecuencia, una optimización de los procesos internos.

 

Este tipo de tecnologías tiene como objetivo la contratación del talento basada en la experiencia, la data con la cuenta la organización y la meritocracia. Además, estos sistemas se encuentran completamente digitalizados en la nube y tienen como base lógica algoritmos que garantizan la objetividad y la eficiencia en los procesos. Por esta razón, el mercado de la ciencia de datos crece a tasas cercanas al 30% anual, según datos de EY Chile, consultora de Data Analytics.

 

Formación en igualdad

Otro aspecto sumamente importante que deben considerar las compañías para lograr equidad de género, es formar a todos sus colaboradores en esta materia y fomentar una cultura organizacional con igualdad de oportunidades y sin discriminación, para sensibilizar a los trabajadores e inculcar en ellos buenas prácticas y un trato adecuado en el entorno laboral.

 

Para esto es vital un clima transparente, de confianza, en el que los colaboradores puedan expresar sus opiniones y acceder a los líderes para resolver sus problemas o inquietudes. De esta forma, se pueden evitar situaciones de desigualdad y, a su vez, mejorar el clima laboral, lo que repercute positivamente en los niveles de productividad de las personas.

 

Conciliación laboral

Pese a que cada vez se habla más de la conciliación laboral, la verdad es que poco se ha avanzado en la materia. De hecho, la maternidad sigue siendo un obstáculo para nueve de cada diez mujeres en España y según un estudio europeo de Sitly, la falta de conciliación implica un gran sentimiento de culpa entre las mujeres.

 

Las nuevas herramientas tecnológicas son capaces de facilitar un adecuado equilibrio entre el ámbito personal y laboral, instaurando modelos como el trabajo remoto, que son viables con la implementación de un software para la gestión de personas, que incluso son capaces de realizar procesos de onboarding de forma exitosa.

 

Esta modalidad de trabajo se ha vuelto vital para las compañías tras la propagación de la pandemia, no solo para proteger a los colaboradores y evitar contagios, sino también para optimizar procesos y abaratar costos. De acuerdo a un reciente estudio realizado por la consultora multinacional de RR.HH. Randstad, realizado a más de 400 tomadores de decisión de diferentes sectores, reveló que 75% de las empresas en Chile planea mantener el teletrabajo, 63% lo hará solo algunos días, mientras que 12% lo hará a tiempo completo. Del 25% restante, 15% señaló que aún no ha tomado la decisión, mientras que 8% sostiene que todos tendrán que volver a trabajar de forma presencial y solo 2% confesó que no ha implementado el trabajo remoto durante este periodo.

 

Maternidad y paternidad

Si bien por lo general los temas de equidad de género están focalizados hacia las mujeres, hay un aspecto en el que los hombres son quienes se ven perjudicados: la paternidad, momento en el que los padres no poseen los mismos beneficios de tiempo que las madres para estar con sus hijos.

 

En enero de este año, la Cámara de Diputados de Chile aprobó un proyecto que establece 15 días de permiso pagado por nacimiento para los padres. Además, el proyecto establece que todos los trabajadores dependientes y regidos por el Código del Trabajo, tendrán permiso para asistir a los controles de niño sano hasta el término de ellos, previa coordinación con su empleador.

 

Todas estas prácticas generan ambientes laborales donde hay una menor brecha de género, aportan a la diversidad, al conocimiento de diferentes realidades y esto, a su vez, potencia la empatía en los líderes y colaboradores en general. Además, llaman al respeto, a la tolerancia y enriquecen la cultura de las organizaciones, lo que genera un mejor clima y mayor productividad.

 

Es por esto que trabajar a favor de la igualdad laboral debe ser asumido por las organizaciones más que como una tarea, como una responsabilidad social de alta prioridad. Esto sumado a los beneficios económicos que conllevan este tipo de prácticas. Según el informe “Women in business 2019: hace un avance real”, de la consultora de servicios profesionales Grant Thornton, las empresas más implicadas en políticas de igualdad generan más rentabilidad, a pesar de que son pocas las que apuestan por ello.

 

Además, el informe señala como positivo el aumento de las mujeres en puestos directivos y en el mercado de trabajo en general, siendo una de las claves para aumentar la competitividad en las empresas e impulsar la economía, señalando que si se incorpora completamente el talento femenino en las empresas, el Producto Interior Bruto de España podría crecer un 14%, práctica que si se implementa en Latinoamérica, debería generar resultados similares.

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